uillermo Giannico asegura, entre risas, que fue el primer argentino que dijo que quería ser ecólogo. Tenía cinco años cuando pronunció la palabra mágica, ésa que le daría título profesional: «Entonces la gente adulta no sabía de qué hablaba», recuerda. Trabaja desde hace 14 años como investigador y profesor en la Universidad de Estado de Oregón, en Estados Unidos. Empezó a estudiar los salmónidos en 1991; estos días participa en el congreso internacional sobre estos peces que se celebra en Luarca y que debate sobre el futuro del salmón.
viernes, 4 de junio de 2010
Limitar la pesca del salmón no tiene sentido si al mismo tiempo se tira basura al río
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uillermo Giannico asegura, entre risas, que fue el primer argentino que dijo que quería ser ecólogo. Tenía cinco años cuando pronunció la palabra mágica, ésa que le daría título profesional: «Entonces la gente adulta no sabía de qué hablaba», recuerda. Trabaja desde hace 14 años como investigador y profesor en la Universidad de Estado de Oregón, en Estados Unidos. Empezó a estudiar los salmónidos en 1991; estos días participa en el congreso internacional sobre estos peces que se celebra en Luarca y que debate sobre el futuro del salmón.

uillermo Giannico asegura, entre risas, que fue el primer argentino que dijo que quería ser ecólogo. Tenía cinco años cuando pronunció la palabra mágica, ésa que le daría título profesional: «Entonces la gente adulta no sabía de qué hablaba», recuerda. Trabaja desde hace 14 años como investigador y profesor en la Universidad de Estado de Oregón, en Estados Unidos. Empezó a estudiar los salmónidos en 1991; estos días participa en el congreso internacional sobre estos peces que se celebra en Luarca y que debate sobre el futuro del salmón.
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