H
ace muchos, muchísimos años, cuando el cielo estaba más cercano a la tierra que ahora, y el embravecido mar cubría infinidad de valles y montañas, vivía en el río Curueño un poderoso mago o hechicero. Tan alto como el más alto pino de la montaña, llevaba sobre la cabeza un frondoso árbol, de verdes hojas y tupido ramaje. Su barba, de muchísimas varas de largo, era de musgo, lo mismo que las cejas y pestañas. Su vestido era de corteza de encina, y su voz como el rodante trueno, y debajo del brazo llevaba una gaita tan grande como la campana de la iglesia del más grande pueblo.
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martes, 19 de enero de 2010
lunes, 9 de noviembre de 2009
Alma de otoño.
E
mpezaba el otoño, los prados renacían, la hierba había crecido fresca y vigorosa con las últimas lluvias de septiembre. Los castañedos robledales y pomares que en hondonadas y laderas se extendían sembrados por el ancho valle se destacaban sobre prados y maizales en tonos oscuros. La paja del trigo escaso, amarilleaba entre tanta verdura... Las casas de labranza y algunas quintas de recreo blancas todas esparcidas por sierra y valle reflejaban la luz como espejos....."

mpezaba el otoño, los prados renacían, la hierba había crecido fresca y vigorosa con las últimas lluvias de septiembre. Los castañedos robledales y pomares que en hondonadas y laderas se extendían sembrados por el ancho valle se destacaban sobre prados y maizales en tonos oscuros. La paja del trigo escaso, amarilleaba entre tanta verdura... Las casas de labranza y algunas quintas de recreo blancas todas esparcidas por sierra y valle reflejaban la luz como espejos....."
lunes, 7 de enero de 2008
Río Bernesga
(Música opcional pinchar play)
"Rompen el agrio desdén
con que las rocas atroces
olvidan sus frescos goces
silueta pura a cercén
entre las oscuras hoces!
¡Cuánto Eden
en la cruda maravilla;
y qué total y sencilla
al claro viento en vaivén
tu pura hermosura brilla!"
A. Victoriano Cremer
"Rompen el agrio desdén
con que las rocas atroces
olvidan sus frescos goces
silueta pura a cercén
entre las oscuras hoces!
¡Cuánto Eden
en la cruda maravilla;
y qué total y sencilla
al claro viento en vaivén
tu pura hermosura brilla!"
A. Victoriano Cremer
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