viernes, 18 de enero de 2013

A la caza del visón americano

Del centenar de ejemplares de la especie invasiva capturados el año pasado, 67 fueron atrapados por los agentes forestales de la comarca de La Bañeza. Se le detectó en León hace dos o tres años. Ha llegado por los ríos y, a pesar de la cotización de su piel, el visón americano no es bien recibido por su carácter invasor. Además, transmite una enfermedad genética, la leutina, a otros animales de su familia biológica, los mustélidos, y compite con especies autóctonas, como el turón, la marta, la garduña, la comadreja, la nutria e incluso la trucha.

sábado, 12 de enero de 2013

Araxes, truchas de invierno.

El Araxes nace en los montes del valle de Larraún (Navarra) y desemboca en Tolosa, en el río Oria (Gipuzkoa). Años atrás fue uno de los principales cauces trucheros de la provincia.

domingo, 30 de diciembre de 2012

El joven y el anciano pescador.

E l minúsculo pueblo apareció cubierto por una ligera capa de nieve creciente, como si hubiese brotado de una nueva mano de pintura y sus pasos fueran los primeros en marcar su inmaculada superficie. Hoy regresaba pronto a casa su único hijo cumplía ocho años, risueño y vigoroso crecía tan rápido como el ascenso constante del humo de aquella vieja cocina. “¡Papá, papá! ¡Mañana el abuelo me llevará a pescar!" Mi vista se ensombreció y fruncí el ceño preocupado. Recordé a su edad como aborrecía todo aquello que mi padre estimaba, despreciaba aquella absurda afición, tal vez fruto de la insistencia propuesta a la fuerza, sugiriendo que me gustara. Jamás volví a coger aquellas finas varas de pescar.

domingo, 23 de diciembre de 2012

lunes, 10 de diciembre de 2012

Mosca grande, trucha grande.

La espera se hizo eterna, sentado sobre una piedra gris y acurrucado tras un serbal protector, los músculos de los gemelos tensos como un arco, la cabeza gacha, asomando levemente la nariz de vez en cuando para vislumbrar una salvaje orgía. En la orilla el bosque espeso el camino serpenteante, los prados ondulados, las montañas imponentes y las nubes maravillosas eran escenas que ya conocía. En el agua un saltapraos tras otro iban cayendo del forraje con ritmo académico, sus movimientos vanos no hacían más que alertar y estimular los dientes afilados de una gran trucha, que los hacía desaparecer sin contemplación entre grandes y surgentes borbotones.