viernes, 18 de enero de 2013

A la caza del visón americano

Del centenar de ejemplares de la especie invasiva capturados el año pasado, 67 fueron atrapados por los agentes forestales de la comarca de La Bañeza. Se le detectó en León hace dos o tres años. Ha llegado por los ríos y, a pesar de la cotización de su piel, el visón americano no es bien recibido por su carácter invasor. Además, transmite una enfermedad genética, la leutina, a otros animales de su familia biológica, los mustélidos, y compite con especies autóctonas, como el turón, la marta, la garduña, la comadreja, la nutria e incluso la trucha. A falta de datos definitivos, el Servicio Territorial de Medio Ambiente contabiliza en el 2012 un centenar de ejemplares capturados, de los que 67 fueron atrapados por los agentes forestales de la oficina comarcal de La Bañeza. Y es que como todo colonizador, el visón americano marca nuevas fronteras a medida que coloniza el territorio y las tierras de La Bañeza ya son territorio del pequeño mamífero. Lejos de La Bañeza se sitúan los más de una docena que se han atrapado en Benavides de Órbigo y Sahagún. La ventaja de León frente a otras provincias en la lucha contra el visón americano es la ausencia de la subespecie europea en la provincia y el empeño en las capturas, además de facilitar la expansión de la fauna que ya poblaba la provincia, se ha convertido ahora en un compromiso por evitar la desaparición del desmán ibérico con la participación de la Junta de Castilla y León en programa Life Desmania. El desmán es un pequeño mamífero que habita en aguas de gran calidad, presa fácil para el visón. El esfuerzo se centra ahora en que no alcance las zonas en las que habita el desmán, con poblaciones en León relativamente buenas y cuyo hábitat se quiere recuperar. Los agentes medioambientales de Valencia de Don Juan, Sahagún, La Bañeza, Truchas, Benavides de Órbigo y León colocan trampas en los río con el fin de capturar al incómodo inquilino. También en Gradefes se ha comenzado el programa, pero aún no se ha capturado un solo visón, y se ha instalado de forma provisional en Canales-La Magdalena. Se trata de mantener la frontera para librar al desmán de su depredador. Los animales capturados se entregan ahora a la Universidad de León, donde se utilizan en un estudio sobre técnicas de sedación, analgesia y anestesia en mustélidos, pero su destino final es la planta de Rebisa, como el de cualquier animal que se encuentra muerto, los cadáveres de visón se destruyen tras los pertinentes análisis. Las trampas para visón se cambian de ubicación cada diez días. En cada zona se utilizan diez trampas de tipo balancín, que los agentes medioambientales camuflan en las orillas, en los parajes que suelen gustar más a los visones, como pequeñas pozas y algunas corrientes. El peso del animal al pisar el balancín desbloquea la puerta y un seguro, que caen y la cierran. La ubicación de las trampas se realiza con un GPS, de manera que todos los días se puedan revisar con independencia del agente que las colocó. Se trata de ahorrar sufrimientos al visón, de que muera en la jaula de sed. Además, otros animales, en especial jinetas y martas e incluso nutrias, pueden quedar atrapados y es precisarlo liberarlos lo antes posible —podrían morir por el estrés que supone a una especie silvestre su captura—. El cebo que se utiliza en las trampas es fruto de la experiencia de los agentes-tramperos, que, tras usar trucha muerta y huevos, entre otros, han comprobado que el que consigue mejores resultados es el pienso de trucha, muy oloroso, que se envuelve en una tela metálica. La temporada de capturas se extiende de mediados de octubre hasta la apertura de la temporada de pesca. El visón comienza el celo y no hay pescadores que puedan tropezar con las trampas. Además, en verano, concluida la cría, los ejemplares jóvenes buscan el territorio en el que instalarse, por lo que en otoño ya se han asentado y, al mismo tiempo, la comida comienza a escasear y el cebo gana eficacia. El celo llega a su punto álgido en enero y las hembras tienen la capacidad de diferir la implantación del óvulo fecundado hasta que llegan las mejores condiciones para la gestación y cuidado de las crías, de cuatro a seis al año, con la primavera. Introducido en Finlandia y Rusia en el primer tercio del siglo pasado para el uso de su piel tanto en granjas como en libertad, llegó a España en 1958, cuando en Segovia se abrió el primer criadero. Al año siguiente ya existía otra granja en Galicia. Los ejemplares que han escapado o soltado de manera irresponsable han provocado que la especie se asiente en España. Fondos europeos La captura de visones se realizará a partir de este año dentro del programa Life + Desmania, que se desarrollará en León, Zamora, Salamanca y Cáceres y que coordina la fundación Biodiversidad. Los gobiernos de Extremadura y Castilla y León colaboran en el proyecto que incluye a Cesefor, Somacyl, el Ayuntamiento de Valencia de Don Juan y Mancomunidad de Municipios del Sur de León, además de las confederaciones del Duero, Miño-Sil y Tajo. Fuente:Diario de León.(http://www.diariodeleon.es/noticias/provincia/a-caza-del-vison-americano_758283.html)

2 comentarios:

diego jesus dijo...

hola buenas
somos los autores de http://traslosbigotudos.blogspot.com.es/ nos gustaria saber como poder denunciar algo al acpes ya que intentamos entrar desde tu blog y no nos deja. Para poder denunciar varias cosas en la rioja
muchas gracias por atendernos

VICTOR dijo...

EXCELENTE ARTICULO Y MUY INSTRUCTIVO, UN SALUDO.

LO DIVULGARE POR SI ALGUIEN SE LO ENCUENTRA PARA QUE LO IDENTIFIQUE Y LO COMUNIQUE A LA AUTORIDAD COMPETENTE.