Hace ya muchos años, antes de que el primer herrero forjase la primera espada de hierro...,
miércoles, 4 de diciembre de 2013
El Cantero.
Desde hace años en mi retorno invernal a la urbe, a la era tecnológica, a los amigos de siempre, es inherente, al calor del saludo y del abrazo... ese... " ¿y que tal la temporada?" mi respuesta es igual de limpia y sincera como reiteradamente cíclica, pues año tras año visitando amigos, lugares amados y peces anhelados, nada puede ir mal y son los buenos recuerdos, los que ahora afloran con mayor fuerza en el entretiempo. Sin embargo no siempre las respuestas de los compañeros alcanzan el mismo enfoque, y el otro día casi a mi llegada, un compañero me comentaba que había pescado menos, que si en el Ebro riada, que si en el Narcea un mar de gente, que si quien pudiera ser fulano pues mira que bien pesca, o lo bien que está mengano prejubilado.... y mientras me contaba todo esto mi mente no hacía más que darle vueltas a la fábula del Cantero.
Hace ya muchos años, antes de que el primer herrero forjase la primera espada de hierro...,
Hace ya muchos años, antes de que el primer herrero forjase la primera espada de hierro...,
viernes, 18 de enero de 2013
A la caza del visón americano
Del centenar de ejemplares de la especie invasiva capturados el año pasado, 67 fueron atrapados por los agentes forestales de la comarca de La Bañeza.
Se le detectó en León hace dos o tres años. Ha llegado por los ríos y, a pesar de la cotización de su piel, el visón americano no es bien recibido por su carácter invasor. Además, transmite una enfermedad genética, la leutina, a otros animales de su familia biológica, los mustélidos, y compite con especies autóctonas, como el turón, la marta, la garduña, la comadreja, la nutria e incluso la trucha.
sábado, 12 de enero de 2013
Araxes, truchas de invierno.
domingo, 30 de diciembre de 2012
El joven y el anciano pescador.
E
l minúsculo pueblo apareció cubierto por una ligera capa de nieve creciente, como si hubiese brotado de una nueva mano de pintura y sus pasos fueran los primeros en marcar su inmaculada superficie. Hoy regresaba pronto a casa su único hijo cumplía ocho años, risueño y vigoroso crecía tan rápido como el ascenso constante del humo de aquella vieja cocina.
“¡Papá, papá! ¡Mañana el abuelo me llevará a pescar!"
Mi vista se ensombreció y fruncí el ceño preocupado. Recordé a su edad como aborrecía todo aquello que mi padre estimaba, despreciaba aquella absurda afición, tal vez fruto de la insistencia propuesta a la fuerza, sugiriendo que me gustara. Jamás volví a coger aquellas finas varas de pescar.
domingo, 23 de diciembre de 2012
viernes, 21 de diciembre de 2012
Debajo del oro hay arsénico
La Xunta de Galicia autoriza reabrir un filón que ha contaminado un río protegido
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