lunes, 7 de abril de 2008

Una mina de agua para Cantabria

Música opcional "Dire Straits"

E
l lago de la antigua explotación minera de Reocín es la segunda mayor reserva de agua de la región Del Olmo anunció ayer que el agua es ya casi apta para el consumo humano, tras su descontaminación.

La mina de zinc se cerró hace cinco años
La mina de zinc de Reocín, que ya fue explotada en tiempos de la ocupación romana, cerró su puertas por última vez en el año 2003. En su última etapa, permaneció activa desde mediados del siglo XIX.
La restauración medioambiental de los terrenos de la antigua mina de zinc de Reocín está prácticamente finalizada cinco años después de su cierre y los resultados son muy positivos. El consejero de Industria y Desarrollo Tecnológico, Javier del Olmo, destacó ayer, durante su cuarta visita a la zona en los últimos meses, que el lago que se ha formado en la antigua explotación a cielo abierto de la mina se ha convertido en el segundo caudal de reserva de Cantabria (1.300 litros por segundo), tras el embalse del Ebro, y que el agua es ya casi apta para el consumo público, tras detectarse una reducción sustancial de los niveles de hierro y zinc en la misma. Del Olmo llegó a calificar el acuífero como una «mina de agua» y un «Amazonas» para Cantabria.

El consejero, acompañado por el director general de Industria, Marcos Bergua, mantuvo primero una reunión de trabajo en el Ayuntamiento con el alcalde, Germán Fernández; el director de Asturiana de Zinc, S. A. (AZSA), José Ramón Fernández, y la directora del Ecoparque Besaya, S. L., María Luisa Calzada, entre otros. Después se desplazaron a los terrenos de la antigua mina.

De quimera a realidad

Del Olmo dijo que lo que está ocurriendo en Reocín es una «magnífico ejemplo» de lo que se puede conseguir con la colaboración entre administraciones y el sector privado. Según él, el cierre de la mina (2003) ha pasado de ser un hecho traumático a una «fuente de oportunidades». «Hace pocos años parecía una quimera que ese lugar dejase de ser una zona de arqueología minera e industrial, con un alto nivel de degradación. Sin embargo, ahora nos encontramos con todo lo contrario», enfatizó.
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Tras dar a conocer la situación ilusionante de los dos grandes polígonos industriales previstos para el lugar, uno en marcha (Parque Empresarial Besaya) y otro en tramitación (Ecoparque Besaya), el consejero centró su intervención en el estado del lago. Recordó el coste económico que representaba para AZSA el bombeo del agua de la mina para evitar su inundación (3 millones de euros anuales) y el temor posterior a que el lago se convirtiese en un «nuevo Riotinto».

«Lo que parecía imposible, que el nivel de zinc en el agua estuviese en el exigido por la Ley de tres partículas por millón, hoy es una realidad. En cuanto al otro mineral pesado que contamina el agua, el hierro, tiene un nivel prácticamente indetectable en la mayoría de los casos», explicó.

Según el consejero, aquella previsión que «de forma cautelosa» había hecho AZSA de que el lago podría alcanzar una profundidad máxima de 35 metros, hoy «podemos afirmar que todo parece indicar que un nivel razonable sería de 60 metros».

«Éxito clamoroso»

Estos datos significan que «nos encontramos ante un caudal de agua aprovechable, una mina de agua que podrá ser utilizada para todos los ciudadanos en un espacio corto de tiempo». «Se han superado todas las previsiones, que apuntaban a una espera mínima de diez o quince años. La naturaleza nos ha venido a ayudar y el éxito es clamoroso», señaló el responsable de Industria.
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Del Olmo hizo hincapié en la «ventana de oportunidad» que se abre con el aprovechamiento hídrico que tiene el acuífero que pasa por la antigua explotación minera, la segunda mayor reserva de agua de la región. «Cualquier experiencia anterior en zona minera es comparar un riachuelo con el Amazonas y aquí tenemos el Amazonas», afirmó.

«Que nadie piense que este ha sido un camino de rosas -añadió-. Cuando uno compara las fotografías de hace cuatro o cinco años con las actuales se da cuenta de la dimensión del cambio. Entre todos hemos demostrado que se puede pasar de una situación dantesca, de un paisaje lunar, a la situación actual, que se puede pasar de tener una de las aguas más contaminadas de España a una muy cercana a los parámetros de consumo humano».

Por su parte, el alcalde de Reocín mostró su satisfacción por las «buenas noticias» que trae la restauración de los terrenos, lo que «abre un nuevo abanico de oportunidades en este municipio».

Fuente: Diario Montañes.


  • Articulo de ecologistas en Acción 2004 sobre la inundación de la mina de Reocin
  • 2 comentarios:

    nockhaz dijo...

    Pues me alegro.Pondarn truchas en el;si nada mas para quitar presion pesquera al besaya?Entonces ,antes,todo el bombeo de la mina+metales ivan a parar al besaya y de ahi al alto conatminado saja=sniace.solvay,por Torrelavega?Se recuperara el besaya entre l coto de somahoz y torrelavega?saludos.

    Gaizka dijo...

    Alberto lo de las truchas ni idea, es posible que utilicen alguna repoblacion como indicador pero es simplemente una conjetura.
    Esta mina tenía altos niveles de zinc, cadmio, plomo y arsénico entre otros en sus suelos y se temia que al inundarse se disolviesen y arrastrasen parte de estos minerales. De momento dicen que es "casi apta". Saludos.